Suscríbete

socios-ia-mas-igual

El otro lado del espejo

Los boomers hemos crecido con ´Terminator`. Asi que si los más jóvenes piensan que ese rechazo a una posible “tecnología inteligente artificial asesina” es nueva, se equivocan.

 

Madrid, 30 de octubre. Algunos de los grandes desarrolladores de tecnología crearon ya hace décadas Skynet (entiéndase la ironía), una plataforma de supervisión de la capacidad de aprendizaje de la Inteligencia Artificial. El objetivo: si en algún momento un algoritmo empieza a tomar decisiones por sí mismo, al margen de su propio modelo de aprendizaje -ojo aquí al avance de la computación-, eliminarlo sin miramientos, no sea que se rebele.

Somos fans de Black Mirror pero, una vez más, la realidad supera la ficción. La tecnología es mucho más de lo que nos muestra esta serie de ciencia ficción. La inteligencia artificial ayuda ya a los sordociegos a estar conectados con el mundo a través de dispositivos muy sofisticados que traducen contenidos móviles a Braille y viceversa. Ayuda a caminar a personas con ciertas dolencias musculoesqueléticas, y es capaz de devolver el tacto a personas que han perdido un brazo. Puede diagnosticar futuros problemas de osteoporosis con tiempo para planificar tratamientos preventivos y, por supuesto, nos guía en nuestros viajes, selecciona nuestra música y nos ayuda a predecir el tiempo.

La tecnología no es ni buena ni mala. Es el uso que el ser humano hace de ella la que pone todo su potencial al servicio de la humanidad o en su contra. Desde White Mirror, la newsletter del Proyecto IA+Igual, queremos mostrar este lado del espejo. Descubrir la potencialidad de la IA y cómo puede ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida. Qué mecanismos y herramientas tenemos a nuestra disposición para generar un uso ético y confiable de la IA y cómo, desde el ámbito de los servicios sociales y la innovación, es posible avanzar para crear un mundo tecnológico y digitalizado más humano, igualitario, solidario y ético.

 Porque la inteligencia artificial no es tan inteligente. Pero el ser humano sí lo es.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESSpanish
Scroll al inicio